RUGBY CHAMPAGNE

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¿Se viene una expansión para el Mundial 2023?

Algunos medios internacionales han levantado una noticia publicada por The Guardian: el Mundial de Francia del 2023 podría sumar cuatro equipos más y tener un total de 24 selecciones, en lugar de las 20 plazas que tiene desde Gales 1999. El CEO de World Rugby, el australiano Brett Gosper, declaró: “siempre estamos trabajando desde un punto de vista expansivo, más que restrictivo, pero queremos estar seguros de que los equipos son lo suficientemente competitivos como para pasar a un torneo de 24 equipos. Para que el deporte crezca tenemos que generar interés en nuevos fans e intereses comerciales en nuevos mercados, pero hay que garantizar la competitividad”. Clarito Gosper diciendo, en otras palabras, que si hay nivel y dan los números, buscarán incrementar la cantidad de equipos. Si no es en 2023, puede darse para el Mundial del 2027.

Esta movida coincidiría, cronológicamente hablando, con un incremento muy importante en los participantes en los Mundiales de fútbol: a partir de 2026 se estarán sumando 16 equipos para pasar de 32 a 48. Si bien el rugby no tiene la masividad del fútbol a nivel mundial, hay puntos en común en la idea y la necesidad: traspasar fronteras para encontrar nuevos públicos, mercados, audiencias televisivas, etc. A mayor difusión, mayor posibilidad de generar ingresos. Obviamente el rugby, quizás más que cualquier otro deporte, necesita de buen nivel en ambos equipos para que un partido sea relativamente parejo, por ende forzosamente esto debe venir de la mano de un crecimiento cualitativo en cuanto a lo rugbístico: no sirve ampliar y que los All Blacks (o hasta seleccionados del 5to al décimo del ránking mundial) ganen por más de 100 puntos. Habrá réditos económicos y comerciales si el producto es entretenido.

Hoy hay 19 equipos clasificados al Mundial de Japón 2019, el vigésimo saldrá del repechaje entre Alemania, Hong Kong, Canadá y Kenia. Más Rumania (selección que jugó todos los Mundiales) y España, que fueron descalificados. Estos son los principales seleccionados del momento (con la salvedad de que el ránking actual de World Rugby pone a Portugal, Brasil, Bélgica y Países Bajos por delante de los africanos y los germanos). ¿Estarían todos estos equipos “extra” a la altura de un Mundial? Lo seguro es que cuando finalmente se decidan a dar el paso hacia la ampliación, debe ser un paso firme. Si se repiten algunas enormes goleadas (más de 70, 80 puntos de diferencia, incluso más de 100) como en los Mundiales 1999 y 2003, los dos primeros en los que hubo 20 equipos en vez de 16, habrá disconformidad.

Desde luego esto no es más que una idea en el horizonte, por ende cualquier conjetura respecto a cómo se distribuirán esas nuevas cuatro plazas serán sólo eso, suposiciones. Pero sí vale decir que esta posibilidad es muy interesante para América, en un momento histórico muy importante: nuevos proyectos para lanzar el alto rendimiento en países sudamericanos emergentes en materia de rugby, mejoras en estas estructuras, nuevos torneos para selecciones de segundo y tercer orden de la región, y las futuras ligas de franquicias profesionales que viene asomando de a poco para el 2020. Si el reparto de esas cuatro plazas es beneficioso para América, los seleccionados tendrán la posibilidad de prepararse y estar a la altura.

 

Breve historia de los Mundiales

En Nueva Zelanda 1987, Mundial ganado por los All Blacks, participaron 16 equipos, entre miembros de World Rugby y países invitados, uno de ellos, Argentina. De la mano de Hugo Porta, no cumplieron con las expectativas, y cayeron ante 28-9 ante Fiji en el partido que resultó definitivo a pesar de ser el debut: luego vencieron a Italia y cayeron ante el local, pero los isleños ya se habían asegurado el segundo puesto y la clasificación a cuartos. Nueva Zelanda le ganó la final a Francia por 29-9.

En Inglaterra 1991 (aunque se jugaron partidos a lo largo y ancho de las islas británicas) ganó Australia. El campeón le ganó la final al local 12-6 en Twickenham. También hubo 16 selecciones y Argentina, con figuras como Martín Terán y Lisandro Arbizu, salió última en su zona. Perdió 32-19 ante Australia, 16-7 ante Gales, partido que se jugó en Cardiff, y 35-12 ante Samoa.

Sudáfrica 1995 es uno de los Mundiales más famosos de la historia, incluso trasciende el rugby, por la presencia de Nelson Mandela apoyando a los Springboks en cada partido y por ser el primero que jugaron, luego del Apartheid. Los locales ganaron 15-12 la final, en tiempo extra, ante Nueva Zelanda. Allí brilló ante los ojos del mundo el ya fallecido Jonah Lomu. ¿Los Pumas? Otra decepción, al caer ante Inglaterra (24-18), Samoa (32-26) e Italia (31-25). Las figuras, Arbizu y José Luis Cilley, con la primera aparición de Diego Albanese, Rolando Martin y Agustín Pichot (el 9, sin sumar minutos en el torneo).

La primera ampliación fue en Gales 1999, que tuvo por primera vez 20 equipos, repartidos en cinco grupos de cuatro cada uno, con un sistema algo raro. Los primeros cinco pasaban a cuartos de final, mientras que los cinco segundos de cada zona y el mejor tercero se cruzaban entre sí en un repechaje para definir los restantes tres cuartofinalistas. Los Pumas fueron ese mejor 3ro y le ganaron a Irlanda ese repechaje, haciendo historia para jugar cuartos por primera vez. Allí los eliminó Francia, que luego caería en la final ante Australia, seleccionado que ganaba así su segundo título. Lomu volvió a ser un destacado en este mundial, con ocho tries. Gonzalo Quesada fue el goleador del torneo.

Australia 2003 tuvo como campeón al primer y único coronado del norte: Inglaterra. Jonny Wilkinson no sólo fue el goleador con 113 puntos, sino que además fue la gran figura de la final ante los Wallabies: anotó cuatro penales y el drop decisivo, en tiempo extra, y de pierna derecha, siendo él zurdo. Nuevamente hubo 20 equipos, pero en un formato más simple: cuatro grupos de cinco cada uno, con clasificación de los primeros dos (ocho en total) a cuartos de final.

El Mundial preferido de los argentinos, probablemente, sea Francia 2007. Triunfos históricos ante el local en el partido inaugural (17-12) y en el partido por el 3er puesto (34-10), y la consolidación del primer lugar de la zona D eliminado a Irlanda (30-15) con show de Juan Martín Hernández. Nacieron Los Pumas de Bronce. Nuevamente, y de aquí en más siempre fue así, 20 equipos y cinco grupos.

En Nueva Zelanda 2011 Los Pumas presentaron un mix de lo que quedaba del plantel histórico que recorrió los dos o tres mundiales anteriores (Felipe Contepomi, Mario Ledesma, Rodrigo Roncero, Patricio Albacete, Martín Scelzo), los “veteranos” del 2007 (Juan Fernández Lobbe, Juan Leguizamón, Gonzalo Tiesi) y el recambio juvenil de las primeras camadas del Pladar (Juan Imhoff, Nico Sánchez, Santiago Fernández, etc). Las lesiones antes del torneo (Juani Hernández) y durante (Tiesi, Corcho, Felipe) minaron las chances de un equipo que casi le gana a Inglaterra y le ganó con lo justo a Escocia en la primera fase: ese segundo lugar, que pudo ser primero con algo más de suerte, derivó en un cruce ante los All Blacks campeones, en el que no había oportunidades reales de ganarles.

El punto más alto de la “era Pladar” del rugby argentino fue Inglaterra 2015. Allí Los Pumas de Daniel Hourcade, renovados en su propuesta ofensiva, de offloads y de buscar tries, jugaron un buen debut en la caída ante Nueva Zelanda, dominándolos durante una buena parte del encuentro, y luego cumplieron ante Georgia, Tonga y Namibia. El rival de 4tos fue Irlanda (cuándo no en la historia mundialista argentina), al que vencieron 43-20 para llegar a la derrota en semis ante Australia. El partido por el 3er puesto lo ganó Sudáfrica y Los Pumas finalizaron cuartos.

¿Cómo será la historia en Japón 2019? ¿Y el formato de Francia 2023?

 

Foto World Rugby

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