RUGBY CHAMPAGNE

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Interior – Santiago Lawn Tennis, la fábrica de talentos del rugby argentino que no descansa

Juan Manuel Leguizamón fue la cabeza del iceberg. Él demostró que con sacrificio y esfuerzo todo se puede alcanzar. Suma 85 caps en Los Pumas y, con sus 36 años recién cumplidos (nació el 6 de junio de 1982), todavía juega en la alta competencia, tanto en el seleccionado nacional como en Jaguares, la franquicia argentina que disputa el Súper Rugby.

 

Detrás de él llegaron Facundo Isa y Tomás Lezana, otros dos santiagueños que justamente en la misma posición de octavo también llegaron a lo más alto, acompañando a Legui y hasta compartiendo la tercera línea con la camiseta nacional.

En el Mundial Juvenil que se juega por estos días en nuestro país, se suman Juan Bautista Pedemonte, Nicolás Roger Farías y Federico Parnas, este último de Old Lions, el otro club de la capital santiagueña. Entonces, ¿cómo se explica este fenómeno que sigue sumando jóvenes santiagueños a los diferentes seleccionados de rugby argentinos año a año?

 

Un poco de su rica historia

Fundado hace 104 años y con 51 temporadas en el rugby, Santiago Lawn Tennis se ubica en el centro de la capital santiagueña, que junto a la Banda alberga cerca de 600.000 habitantes. Con 4.500 socios y más de 500 jugadores, el club tiene al rugby entre sus disciplinas más destacadas, además de construir recientemente un gimnasio, varias canchas de tenis, pileta climatizada, frontones y cancha de hockey con pasto sintético. Todo esto para retener a los chicos en la provincia porque en los últimos años varios jóvenes de 20 años –de la división del Pumita Pedemonte- se fueron a jugar a Buenos Aires, España, Francia y una Academia de Nueva Zelanda. «La sangría fue tremenda en los últimos cinco años», comentó Oscar Muhn, quien fuera jugador del club y ahora es uno de los encargados de la coordinación del juego.

Luego de festejar un nuevo campeonato regional con su querido Lawn Tennis –le ganó la final por el torneo local a Olímpico- Muhn contó las razones por las que su provincia se transformó en gran proveedor de valores.

 

¿Es casualidad o qué secretos esconde Santiago Lawn Tennis para generar a semejantes jugadores? «Hace mucho que estoy en el club y, sin lugar a dudas, Juan Manuel –por Leguizamón- dejó un legado- planteó Oscar-. Los chicos vieron que se podía soñar, que el sueño era alcanzable y que con trabajo podían lograrlo. Por supuesto, también tiene que ver el club. Tenemos una estructura súper amateur donde todo es pasión y coraje, y eso lo ven a diario. La competencia con Tucumán nos ayudó –juegan el Regional del NOA con equipos tucumanos y salteños- e hizo que estemos a la altura de las circunstancias. El equipo se clasificó para el Nacional de Clubes en 2014 y le ganó las dos veces al San Isidro Club. Pero, cuando te salen jugadores de envergadura después de volver a repetirlos, se hace difícil, además de que muchos se van de la provincia porque acá tampoco tenemos muchas cosas para retenerlos, más allá del deporte».

«Imaginate -prosiguió- además de Pedemonte están dos números 10, Nicolás y Martín Roger Farías –este último en Argentina XV- que dejaron el club y se fueron al CASI. Ahora luchamos para generar nuevos talentos porque todo el mundo se cree que el éxito es ganar, que lo único importante es que la división superior gane y no es así», agregó.

El día del retiro de Juan Carlos Leguizamón, a los 40 años, junto a sus dos hijos

Muhn tiene 48 años y fue segunda línea de Santiago Lawn Tennis. Compartió cancha tres años con Legui y entrenó a Facundo –su sobrino- y Tomás: «A Facu –por Isa- yo lo llevé al rugby. Su papá es mi primo, un gran jugador de básquet de Quimsa que todavía hoy despunta el vicio en veteranos. A los 14 años lo involucré con el deporte y él siempre me decía: mi sueño es ser como Juan Manuel».

Sobre Lezana, destacó: «Tomy toda la vida jugó de apertura. Su papá –Diego- y el tío –Gustavo- fueron números 10 del club. Pero a los 17 años vino a decirme que quería jugar de tercera línea. Él era muy flaquito, entonces le dije: ‘Bueno, será un desafío para vos y mirá dónde está ahora…. Nosotros estamos muy cerca de los jugadores y tenemos una fluida comunicación con la gente de los Pladares (Centros de Alto Rendimiento).

A Pedemonte lo entrené desde los 15 años y después dos temporadas más en el seleccionado juvenil».

 

Las razones del éxito

«No es casualidad, yo creo que los chicos sueñan y los sueños se hacen realidad. Nosotros jugamos con muchas adversidades y creo que esas son las fortalezas que hoy se ven en los chicos que salen de nuestro club. Ellos se levantan una vez a la semana a las tres de la mañana para ir al Pladar de Tucumán -tienen cuatro horas de viaje- para que los midan y los evalúen a las 8. Álvaro Galindo, ex Puma y encargado del Pladar tucumano, siempre nos comenta que los primeros en llegar a entrenar a los centros son los santiagueños. Para mí ese es el secreto, que a los 17 años valoran todo lo que les costó llegar y eso los hace más fuertes», amplía.

Adrián Alvarado, presidente de la Subcomisión de Rugby, fue más allá y destacó que hace tiempo que promueven muchos jugadores: «No sabría decir cuál es el secreto. Sólo te digo que somos un club comprometido, que nos capacitamos y somos fanáticos de lo que hacemos».

Pedemonte y Milet, Pumitas en 2018

El legado de los Leguizamón

La historia de Lawn Tennis y el legado de los Leguizamón están íntimamente ligados. «Mi hermano Marcelo jugó de tercera línea con Juan Manuel y Gonzalo –continuó Muhn-. Juan Carlos, el papá, se retiró a los cuarenta años compartiendo cancha con sus dos hijos. Fue un ejemplo de profesionalismo, como Legui lo es ahora. Pero el que nos cambió la cabeza fue Bernardo Urdaneta, el entrenador tucumano que dirigió a Los Pumitas. Él nos convenció de que había que organizarse y trabajar pensando en el futuro. Que había que avanzar con un proyecto».

 

El orgullo de representar a su provincia

Tomás Lezana, el tercera línea de Jaguares, destacó lo que significa representar a Santiago del Estero: «Siento mucho orgullo por mi provincia y da satisfacción saber que año tras año surgen jugadores representándonos. Por suerte, pude recorrer ese camino y saber lo que cuesta llegar. Es muy importante para el rugby de la provincia que Santiago Lawn Tennis y Old Lions, como punta de lanza, trabajen duro para crecer cada vez más. Y no es una casualidad el aporte de jugadores a los seleccionados en los últimos años. Actualmente, Old Lions está segundo en el torneo Regional y lo tiene muy merecido, es algo para destacar». Y, en referencia a jugar con Leguizamón e Isa, resaltó: «Jugar con Legui y Facu en Los Pumas es algo que pude dimensionar con el tiempo, fue una de las mejores cosas que me dio el rugby. De una forma u otra hacen sentirte en tu club cuando estás representando al país”.

El más chico de todos, Juan Bautista Pedemonte, también dejó su parecer: «Que todos juguemos en el mismo puesto, es algo relativo. Lo que todos queremos seguir es el ejemplo de ellos, tanto en el juego como en sus características humanas. Todos intentamos seguir el camino que nos marcaron». Bautista juega desde los cuatro años al rugby y siempre lo hizo en la posición de octavo. Consultado sobre su referente, respondió: «Los tres son mis referentes, a pesar de que cada uno tiene características diferentes. En lo que son iguales es en el ejemplo, en su calidad personal. Trato de copiarlos en cómo llevan la pelota adelante, la forma de tacklear y lo fuertes que son en defensa».

Isa y Leguizamón, con la casaca de los Pumas y la bandera de SLT

Santiago Lawn Tennis, la fábrica de talentos de Santiago del Estero y una marca registrada en el rugby argentino. Un club que sigue trabajando duro y pregona con el ejemplo de sus próceres.

 

Por Hernando De Cillia – Rugby Champagne.

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