El Carcelero se quedó con un triunfo sólido por 29 a 7 ante Areco Rugby Club, en un partido que dominó desde el territorio y la presión, aunque con largos pasajes de imprecisiones.
El inicio mostró a un “Carcelero” protagonista en campo rival, imponiéndose en el line y buscando abrir la cancha, pero sin claridad para concretar. Areco, por su parte, se sostuvo con el pie de su apertura Visca, aunque le costó salir de su propio terreno.
Recién a los 20 minutos se rompió el cero con un penal del apertura, Juan Pablo Amestoy, y poco después, tras una recuperación en el line, el centro Juan Ignacio Cuellas apoyó el primer try del elenco local.
Otro penal de Amestoy estiró la ventaja a 11-0, antes de que la visita descontara sobre el cierre del primer tiempo con un try de su fullback Francisco Matassi convertido por el apertura Santiago Visca, para irse al descanso 11 a 7.
En el complemento, San Carlos ajustó la puntería y aprovechó mejor los errores rivales. Un penal temprano de Amestoy amplió la diferencia, y luego el octavo carcelero Tobias Lemme apoyó un nuevo try tras una buena secuencia colectiva que marcó el quiebre del partido (21-7).
Areco mostró intenciones, pero falló en la ejecución y nunca logró sostener ataques profundos. El local, más firme en las formaciones fijas y con mejor presión defensiva, siguió sumando con el pie de su apertura hasta ponerse 24-7.
El tramo final fue deslucido, con muchas imprecisiones de ambos lados, pero sobre el cierre San Carlos encontró una última conquista: El wing Santiago Salazar rompió por izquierda y asistió al tercera línea Pedro Seveso, que apoyó sobre la bandera para sellar el 29 a 7 definitivo.
Como dato destacado, el segunda línea Juan Ignacio Gray fue reconocido por alcanzar los 100 partidos como titular y se quedó con la distinción de figura del encuentro.
En la próxima fecha, San Carlos visitará a Luján, quien no le pierde pisada, mientras que Areco Rugby Club será local frente a Virreyes, con la necesidad de recuperarse y volver a sumar.
Fotógrafo: @tanogirelli
Fuente: Luis Cominelli