Un primer tiempo de paciencia y efectividad
Desde el pitazo inicial, el partido se presentó sumamente disputado y físico. A Tigre le costó plasmar su habitual fluidez ofensiva para llegar al try de entrada, por lo que apostó a la efectividad de su juego táctico. Apenas a los 3 minutos, el apertura Martín Lavecchia inauguró el marcador con un penal certero para empezar a alejar a su equipo.

Tuvieron que transcurrir 35 intensos minutos para que el local pudiera quebrar la férrea defensa de San Pedro: el pilar Santiago Debernardi culminó una fuerte presión colectiva para zambullirse en el ingoal. Justo antes del descanso, a los 40 minutos, Lavecchia volvió a castigar con el pie y mandó a Tigre al entretiempo arriba en el marcador.
El desahogo, la ráfaga de tries y la fiesta en la segunda etapa
El complemento arrancó con un descuento tempranero de la visita a los 2 minutos, mediante un penal del apertura Valentín Olivera. Sin embargo, la reacción de Tigre fue demoledora. A los 6 minutos, el segunda línea Juan M. Gianetti apoyó el segundo try de la tarde para estirar diferencias, seguido diez minutos más tarde (16') por una gran conquista del ala Gian Marco Cernicchiaro.

A partir de allí, el "Tricolor" abrió la cancha y soltó todo su buen juego. A los 23 minutos llegó el try del wing Juan Castera, seguido por la conversión de Lavecchia. Cinco minutos después, a los 28', el ala Pablo Cobas sentenció la historia con una nueva llegada al ingoal, también ratificada por la puntería de Lavecchia a los palos para sellar el 35-6 parcial.
Sobre el cierre del partido, a los 40 minutos, el wing visitante Pehuén Bonilla decoró el resultado definitivo de 35 a 11. El pitazo final desató el aliento de sus hinchas al grito de campeón, Tigre Rugby Club festeja un merecido campeonato y ya empieza a mirar el futuro con los ojos puestos en la Primera C.









