En un duelo directo por definir la permanencia en la categoría, los del oeste pese a encontrarse un punto abajo en la tabla de posiciones y cayendo 11 a 5 de visitante, mostraron una fortaleza mental increíble y remontaron el encuentro que concluyó en una victoria por 15 a 11. Esta misma decretó el descenso del equipo local, St. Brendan’s a Segunda.
El conjunto de Pilar se puso rápidamente en ventaja, tan solo un minuto después de la patada inicial, consiguió un line en las 22 de Padua. El saque de Gregorio Zogbi lo recibió Thomas Morrison en la altura, al bajar se armó el maul que avanzó hasta finalizar en el try del segunda línea Joaquin Bosch. De esta forma, los de verde tomaron la delantera por 5 a 0.
Cerca de la mitad de la primera parte, el equipo visitante logró su primer try que igualó el marcador. Luego de un scrum en la zona ofensiva y varios intentos por quebrar a la defensa de los locales, el wing Nicolás Nogales realizó una gran jugada individual.
Al sacar la pelota de un ruck, el pase del medio scrum golpeó el brazo de un defensor y causó un knock on no intencional. La pelota fue picando por el piso y el que llegó primero a agarrarla fue Nogales, al aplicar la ley de la ventaja el arbitro dijo: “siga siga”. Encaró hacia su izquierda, y teniendo cuatro defensores enfrente, Nogales decidió patear la pelota hacia adelante. Ya con el envión, pasó fácilmente a los de Saint Brendan´s y apoyó el 5 a 5 parcial.
Saint Brendan’s retomó rápidamente la delantera con un penal convertido por su apertura Alan Kirschbaum y se fue arriba 8 a 5 al entretiempo.
A los 10 minutos del segundo tiempo, Padua logró tomar por primera vez la ventaja en el partido. Tras una gran fase ofensiva, movió la pelota desde la derecha hacia la izquierda y encontró a (su figura del campeonato) el hooker Agustín Faina. Y con la posterior conversión de Rodríguez Buktenica, el marcador pasó a ser 12 a 8 en favor de los del oeste.
Los locales no daban el brazo a torcer y Alan Kirschbaum anotó un nuevo penal para poner el partido a un solo punto de diferencia 12 a 11.
Cuando faltaban 10 minutos para el final, Padua consiguió un penal frente a los palos del rival, en la línea de las 22. Rodríguez Buktenica con confianza pidió postes, acertó la patada y marcó el 15 a 11 final que decretó la permanencia para los del oeste y el descenso para los de Pilar que en la próxima temporada jugará en Segunda.









